El Desafío del Dolor Pélvico y las Alteraciones del Periodo
El síntoma cardinal de la enfermedad es el dolor pélvico crónico, el cual suele agudizarse y presentarse como un dolor menstrual severo que no cede ante los analgésicos convencionales. Este malestar persistente puede confundirse inicialmente con otros problemas ginecológicos, por lo que es vital diferenciarlo de una Infección vaginal común o de procesos inflamatorios que generan un Flujo vaginal anormal. La sospecha clínica aumenta cuando la molestia progresa e interfiere de forma drástica con las actividades cotidianas.